Descripción
El veneno de abeja o apitoxina es una sustancia de color blanquecino que las abejas segregan por dos glándulas que tienen en su abdomen, una de secreción ácida y otra de secreción alcalina. Las abejas usan el veneno como mecanismo de defensa de la colmena contra depredadores y contra abejas de otras colonias. Lo inyectan mediante el aguijón que poseen en su último segmento abdominal.
A pesar de que resulte contradictorio, la apitoxina es una sustancia con innumerables propiedades beneficiosas para la salud: antiinflamatoria, analgésica, antimicrobiana, cicatrizante, antienvejecimiento… Por todos estos beneficios para la salud, la apitoxina se emplea desde hace mucho tiempo, y cada vez más en el campo de la medicina (apiterapia) y en el campo de la cosmética. Se usa como tratamiento de enfermedades de tipo reumatológico y autoinmune como la artritis, artrosis, osteoporosis, lupus, esclerósis múltiple…